Si hay algo que se echa de menos en muchos bares hoy en día es la comida de verdad. Esa que no viene envasada al vacío ni sale de una bolsa directa a la freidora. En Vallecas, como en otros barrios de Madrid, cada vez cuesta más encontrar sitios donde todo lo que te ponen en la mesa está hecho en cocina, con ingredientes frescos. Como lo hace tu abuela. Por suerte, El Salero de Ming es uno de esos sitios donde lo casero no es un reclamo, sino nuestra forma de hacer las cosas.
Aquí no usamos precocinados, no calentamos en microondas lo que debería cocinarse con tiempo, y no vendemos como “casero” algo que viene hecho de fuera. Y eso, créenos, se nota. Si buscas comer bien, sin artificios y con sabor a cocina de verdad, estás en el sitio correcto.
¿Por qué no hay muchos sitios así en Vallecas?
Vallecas tiene mucho de auténtico: bares de toda la vida, gente de barrio, buen ambiente y tradición. Pero, curiosamente, no abunda la cocina 100% casera. En muchos locales se apuesta más por rapidez, volumen y rentabilidad que por cocina real. Lo entendemos, pero creemos que hay otra forma de hacer las cosas.
La diferencia se nota en el sabor (y en el ambiente)
Cuando todo lo que sale de la cocina está hecho en el propio local, sin atajos ni productos prefabricados, se nota. En el sabor y en cómo se vive la experiencia. Porque quien apuesta por comida casera suele cuidar también el ambiente, el servicio y los detalles.
En El Salero de Ming cada tapa y cada plato tienen algo detrás: una receta propia, una forma concreta de hacerla y una historia de por qué la preparamos así. Eso hace que la gente que viene lo valore, repita y recomiende. No porque les pongamos una croqueta de autor, sino porque saben que esa croqueta la hemos hecho nosotros.
Cuando lo casero es una manera de trabajar
Lo casero, para nosotros, no es una estrategia de marketing. Es una decisión que implica más esfuerzo, más tiempo y más implicación. Pero también es lo que nos define. Preferimos hacer menos cosas, pero hacerlas bien. Tener una buena carta y con platos que sabemos que están buenos porque los cocinamos como si fueran para nosotros.
Esa forma de trabajar es rara hoy en día, y más en nuestro barrio. Nosotros preferimos seguir haciendo las cosas a nuestra manera. Y por eso nos visitan vecinos, clientes fieles, gente que viene de paso y hasta quienes descubren el sitio por recomendación.

El Salero de Ming: cocina 100% casera
Lo que más valoran quienes vienen por primera vez es que todo lo que servimos lo hacemos nosotros. Y quienes repiten, ya saben a lo que vienen: cocina casera sin trampa ni cartón, con ese punto de sabor que solo sale cuando las cosas se hacen con tiempo, y con ganas.
Qué puedes probar si vienes a comer
Descubre una carta con platos de la casa, pensados para compartir, disfrutar y repetir. Las croquetas caseras (de jamón, de bacalao o de setas shiitake con queso curado) son una de esas cosas que siempre caen. Crujientes por fuera, cremosas por dentro, hechas una a una en cocina.
Si te tira lo tradicional, prueba nuestras patatas revolconas con torreznos o el pescaito frito con bienmesabe: calamares, boquerones, puntillas… una fritura que huele y sabe a sur. También tenemos un toque más personal con el Wok de Ming, una receta propia con inspiración asiática que le pone el nombre a la casa y sorprende a quien lo prueba.
Y si te apetece algo más contundente, las carrilleras al whisky con queso de cabra y cebolla roja son puro sabor, puro fondo, puro cariño en plato caliente. Las acompañamos con patatas, como debe ser.

Tapas de siempre, recetas que no fallan
Además de nuestras tapas, también puedes elegir entre bocadillos caseros que son auténticos clásicos de la casa, sobre todo en las previas del Rayo. El bocadillo tipo cubano (con cerdo marinado, queso, mostaza y pepinillos) o el de oreja a la plancha con salsa brava son algunos de los favoritos. Pero también tenemos opciones más suaves como el de jamón ibérico con tomate, tortilla de patatas con o sin mayonesa, o nuestro campero, de pollo crujiente con salsa especial.
Y claro, ¿qué mejor forma de acompañar una comida casera que con una buena cerveza? En El Salero de Ming cuidamos también lo que se sirve en la barra. Tiramos cañas de Mahou Maestra, una cerveza de grifo que no encontrarás en casi ningún bar de Madrid, con más cuerpo, más sabor y perfecta para maridar con nuestras tapas. Y si te apetece algo distinto, también tenemos una selección de cervezas artesanas, incluyendo gran variedad de referencias nacionales de Mahou, Estrella Galicia, Águila, etc, otras de importación como Stella Artois, Spaten, Franziscaner o Corona y la CCVK (nacida en Vallecas) . Así que ya sabes: cocina casera, birra bien tirada y cero artificios.
